Cómo sobreponerse a una derrota tras un partido importante

Cómo sobreponerse a una derrota tras un partido importante

admin No Comment
Sin categoría

Quieres tirarte de los pelos, darle un manotazo a la pared, chillar, irte solo a una esquina del campo… cualquier cosa que mitigue tu frustración después de haber perdido o haber quedado eliminado de una competición.

¿En cuántas situaciones como estás te has encontrado? ¿Alguna reciente? ¿Y cómo reaccionaste?

Te cuento esto porque esta semana se están celebrando los Campeonatos de España en edad escolar de algunas modalidades deportivas como el Balonmano o el Baloncesto. Chicos y chicas de entre los 13 y los 17 años, de todas las Comunidades Autónomas, compiten por ser los mejores de España.

Pero claro, solo un equipo puede lograrlo y el resto se queda por el camino…

More...

Es muy probable que si has vivido algo así, hayas sentido la soledad del entrenador. Nadie va a consolarte porque se supone que eres tú quien tiene que consolar a los jugadores, justificarte ante la afición y aplacar tus ganas de desaparecer del mundo.

Pero ¡¡somos entrenadores!! ¡¡Tenemos que tirar de nuestro carro!!

Tienes que tener claro, también, cuál es tu función dentro de tu equipo, en las derrotas. En estos momentos debes sacar tu lado RESILIENTE (de resiliencia)

Es decir, tienes que tener la capacidad de sobreponerte a la derrota o a la eliminación. Y más difícil aún, hacer que tus jugadores no solo superen dicha situación sino que además salgan fortalecidos.

¿Quieres saber cómo ser resiliente?

Atento porque a continuación te explico una forma.

Cómo sobreponerse a una derrota tras un partido importante

Termina el partido, habéis perdido y se activa el protocolo para sacar todo tu coraje, energía y capacidades para conectar con el líder que llevas dentro. Tus jugadores te necesitan.

Aquí tienes 8 pasos a seguir.

Paso 1: PARAR

Cuando acaba el partido y ya no puedes hacer nada para cambiar el resultado, tu mente no deja de funcionar buscando soluciones. ¿Y si hubiera pedido tiempo muerto antes? ¿Y si hubiera cambiado el sistema defensivo? ¿Por qué he cambiado a este jugador?

Como ya sabrás, estas preguntas solo sirven para martirizarte. Y seguirás sufriendo mientras no aceptes la situación. Aceptar no significa que no sigas disgustado; significa que entiendes que no todo ha dependido de ti para lograr la victoria. Como supongo que no eres masoquista, en lugar de seguir dándole vueltas, te propongo algunas actividades:

· Sal del pabellón o del campo donde se haya desarrollado el partido y da un paseo (si es solo, mejor)

· Ponte los cascos y escucha la música que te enchufa

· Escribe en un folio todo lo que ha sido relevante en el partido y si en ellas tenías tú todo el control o dependía de más factores.

Paso 2: RESPIRAR

No hay nada mejor para acallar tus voces internas que focalizar tu atención en la respiración. Para ello haz el siguiente ejercicio:

· Cierra los ojos, respira profundamente, aguanta el aire 7 segundos y después suéltalo lentamente

· Céntrate en como entra y sale el aire de tu cuerpo y repite esta secuencia 7 veces

· Si se cuela algún pensamiento por tu cabeza, simplemente déjalo pasar y focaliza rápidamente en tu respiración

Si quieres acallar tus voces internas, no hay nada mejor que focalizar la atención en tu respiración.

Tuitéalo

Paso 3: TOMAR DISTANCIA

La realidad es única, lo que cambia es la visión que cada uno tenemos de ella. Es decir, tú puedes pensar que has perdido el partido por ciertas circunstancias. Y esa opinión la conformas según tus experiencias previas, tu educación, tu carácter, etc.

En esta ocasión te propongo que preguntes a alguna persona que haya visto dicho partido y te dé su opinión sobre el mismo. Cuando se ve o se escucha desde la distancia otra perspectiva de la realidad, seremos más objetivos sobre lo que ha pasado.

Paso 4: OBSERVAR

Una vez que has visto la realidad desde otra perspectiva, vuelve a observar la situación. Obsérvate ahora a ti mismo dentro del partido y responde a las siguientes preguntas, tras analizarlas y reflexionarlas en profundidad:

· ¿Realmente qué ha sucedido para que se perdiera?

· ¿Quién has sido durante el partido, el protagonista o un actor secundario?

· ¿Hubo algo que no te dejó actuar como tú sabes?

· ¿Qué has sentido durante el partido?

· ¿Qué emociones te han controlado?

Paso 5: PENSAR

Ahora ya has tomado distancia, te has parado y respirado. Has observado y te has observado en el partido. Has vaciado tu mente de los pensamientos nocivos y estás preparado para llenarla de otros nuevos y reconfortantes para ti.

Es entonces el momento de que respondas a estas preguntas:

· ¿Cuáles son las capacidades que te han permitido conseguir tus metas anteriormente?

· ¿Cuáles son los valores que te han permitido lograr tus objetivos hasta el momento?

· ¿Qué actitudes son las que han favorecido la consecución de tus sueños?

· ¿Cómo has inspirado a tus equipos anteriormente?

Paso 6: DECIDIR

Llega el momento de que tomes decisiones, de elegir quién quieres ser a partir de ahora (después de la derrota). Es hora de que conectes con el líder que llevas en tu interior, así que sigue con la reflexión y pregúntate:

· ¿De qué has sido consciente en el recorrido de los cinco pasos anteriores?

· ¿Qué ha cambiado?

· ¿Qué necesidades quieres satisfacer a partir de ahora?

· ¿Qué valores personales te van a permitir cambiar de actitud y seguir adelante?

· ¿Quién quieres ser en esta nueva situación?

· ¿Qué quieres hacer distinto, a partir de ahora, cuando vuelvas a disputar un partido importante?

· ¿Cuándo empezarás a hacerlo?

· ¿Qué resultados quieres obtener?

· ¿Quién puede ayudarte?

Paso 7: PASAR A LA ACCIÓN

Ya estás preparado. Los pensamientos, actitudes, sentimientos y acciones que surgieron tras esa importante derrota, han desaparecido. Has tomado una decisión. Has conectado con lo mejor de ti mismo.

¡¡Adelante!! No esperes más… ¡¡Pasa a la acción!!

Paso 8: CELÉBRALO

Este paso solo podrás darlo cuando después de una derrota, en un partido importante, tus acciones estén en concordancia con lo que hiciste en los pasos seis y siete.

Si tus pensamientos, sentimientos y acciones fueron diferentes y te hicieron mejorar como entrenador, por favor celébralo.

Y si en algún otro partido vuelves a encontrarte en una situación parecida, recuerda que es posible superar esas frustraciones. Solamente están en tu mente. Son pensamientos, no la realidad. Cambia tus pensamientos y conecta con lo mejor de ti mismo.

Ahora me encantaría conocer las experiencias que has tenido tras alguna derrota importante.

¿Qué sentiste? ¿Cuál fue tu comportamiento? ¿Cómo saliste de esa situación? ¿Conseguiste cambiar la mentalidad de tus jugadores?

Deja tu comentario más abajo y comparte este post en tus redes sociales para que el mayor número posible de entrenadores puedan beneficiarse.

¡¡Hasta pronto entrenador/a y miles de éxitos!!

Suscríbete a la lista y recibe en tu correo electrónico contenido exclusivo sobre coaching para entrenadores.

Leave a Reply